sábado, 13 de junio de 2009

La ciudad de la infancia perdida.

Quiero escribir y no tengo tiempo ni ganas de elegías.

Que Jeunet a día de hoy es uno de los niños mimados por los niños mimados de la europa más intelectualeta es evidente, al igual que a día de ayer lo fue por la burguesía retroliberal que funcionaba como bioindicador de la cultura.

Ayer volví a ver "La ciudad de los niños perdidos".

Si algo he aprendido de la literatura decadente es que la perversión argumental es un pilar básico para la creación artística. Si algo me han enseñado los Dandys europeos de la Europa finisecular es que esas perversiones no son meras menciones pretextuales sino un arduo trabajo de construcción semántico-espiritual donde la sugestión no es baladí sino que se apoya en un campo referencial mayor incluso que el de la referencia explícita.

Si en una película colocas a una niña de 10 años disfrazada de mujer fatal tienes dos opciones: Crear un argumento tan sólido para justificarlo, tan sólido que incluso hay quien pone en duda que Nabokov llegase a lograrlo con Lolita, que te permita que tu transgresión adquiera un valor fundamental para el mensaje final de tu película; o ser uno de los grandes capullos de la historia del cine contemporáneo.

(No pongo imágenes. Me niego)

sábado, 19 de abril de 2008

The assassination of Humanity by the coward Human being.

Hay ciertos elementos en el cine que actúan como filtro, criba, o cualquier sinónimo de marcados tintes elitistas. El Tempo es uno de ellos. Ya le pasó a 2001, pero aquella cinta la dirigía Kubrick y ese ente al que consideramos Historia de la Crítica Cinematográfica la convirtió en un clásico instantáneamente apoyado, como siempre, por una generación ávida de héroes y figuras idealizadas. Mi intención no es sacar a una de mis obras de arte preferida de esa lista de genialidades de nuestro tiempo sino explicar el porqué otra de ellas pasará sin pena ni gloria para ese demonio castrante del que hablaba antes (la crítica). Estoy hablando de The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford.
No entiendo qué le falta. No entiendo en qué es tan diferente, cualitativamente hablando, de una Instant Master Piece como Unforgiven. Pocas veces en las últimas dos décadas se ha visto una dirección fotográfica tan brillante. La música, de la mano de Nick Cave y Warren Ellis acompaña, seduce y envuelve todos los fotogramas de la cinta.

La representación es más que brillante. Nada nuevo vamos a decir del Señor Pitt que sus películas no hayan dicho ya, pero nunca a nadie le perjudicó tanto su aspecto físico. Aunque todo aquel que ha disfrutado de la versión original de la película sabe que el motor expresivo del film no es sino Casey Affleck. Su capacidad de comprender los matices y de exteriorizarlos está, hoy en día, al alcance de muy pocos, y Bardem no es uno de ellos.
Mi cabeza no puede evitar irse a Deadwood, Obra Maestra anónima en nuestro país. Nuevo Western producido por la HBO y que como todas las grandes series de nuestro tiempo fue cancelada. Y me he ido a Deadwood pasando por la parodia, que el también genial Seth Mcfarlane hizo de ella en uno de sus capítulos: "¿Tu sientes algo?" "No, ¿y tu?", "No"
El resumen es perfecto. El primer golpe es cierto que lo dio el gran Clint Eastwood, pero tanto la cinta de Andrew Dominik como la serie de David Milch han acabado de sepultar el esperpento americano protagonizado por John Wayne. El nuevo Western nos enseña personajes masculinos con una tremenda sensibilidad reprimida por las circunstancias que emocionan mucho más que los ejercicios de artificio a los que nos tienen acostumbrados los "directores del sentimiento", como Almodóvar.
Pero si The Assassination of Jesse James, es tan sumamente maravillosa, ¿Por qué no ha dado la vuelta al mundo?. Sinceramente no lo se, puedo intentar hacer mi clásica exposición de argumentos odiosos contra una sociedad dominada por una generación frustrada, que quisieron ser estrellas de Rock, revolucionarios del pensamiento, salvadores de la humanidad y que como todos los demás acabaron siendo falsas réplicas de ideales construidos en obras de ficción que ni siquiera comprenden. El sentido crítico puro murió con la llegada de los nuevos tiempos. Nos dejamos educar por lazarillos desarraigados que quieren seguir monopolizando la llave de la verdad y lo hacen insuflando desmotivación. Lo hacen amoldándonos al ritmo de la "nueva vida" en vez de enseñarnos a adaptar la vida a nuestro Tempo. Y esa es la clave, el Tempo. Los frustrados ya no están para Adagios, quemaron sus naves con Kubrick y el cine Iraní, y nosotros no fuimos educados para saborear.

sábado, 12 de abril de 2008

Takk

Creo que en este post me extenderé bastante menos de lo que lo he hecho en los dos anteriores. También creo que este sentimiento debería extenderse muchisimo más de lo que lo voy a hacer aqui, pero no tengo palabras lo suficientemente concretas para expresar lo que Sigur Rós me transmite. Desgraciadamente hoy en día hay pocas personas capaces de hacerte querer, en el sentido más puro de la palabra. Y esas personas normalmente varían por las circustancias personales de cada uno. Esas personas son asignadas individualmente y nos hacen sentir cierto apego hacia el mundo cuando todo se pone en contra. Este grupo de islandeses tiene la suficiente pureza en su interior como para transmitir ese sentimiento a través de su música. En Heima, su minimamente reciente DVD realizan una antología perfecta del sentimiento humano a través de sus actuaciones en directo. Su concepción del mundo que les rodea, de su hogar, (heima significa "en casa"), nos hace añorar un mundo que ninguno de nosotros jamás ha conocido y que la mayoría, por nuestra naturaleza o por la naturaleza destructora del ser humano, jamás conoceremos. Es cierto que la isla nórdica es un marco perfecto para esa traslación sensorial que Sigur Rós persigue desde hace tiempo y que desde luego consigue segundo tras segundo en sus canciones.
En la cinta, se recogen aspectos de una extraordinaria cotidianidad que nos acercan al sentir humano como, personalmente, nadie jamás en la historia del mundo audiovisual lo había conseguido. Es impactante para alguien relativamente frío como yo, que en efecto tengo momentos de sensibilidad extrema, pero que pocas veces se reflejan en mis ojos, contemplar como unas imágenes que bailan al son de este grupo de amigos son capaces de brotar mis lágrimas una y ota vez como si mi alma se purgase de todo aquello que me oscurece. Y más curiososo para mí es tener tan clara esta sensación que no esté dudando lo más minimo al escribirlo. La discografía de Sigur Rós es la biblia atea que muchos hemos necesitado en este tiempo. Un refugio espiritual ajeno a cualquier ideología más que la búsqueda más primaria del sentir. Para quien no conozca la música de los islandeses que no tenga meido en ver Heima, pues no tiene nada que ver a ir a un concierto sin conocerte las canciones. Los cortes de esta obra de arte no son canciones, no son videoclips, algunas de ellas ni tienen letras que saberse, solo fonemas en islandés que sentir.

Por eso quería darles las gracias. Takk, Sigur Rós por hacerme retroceder a cuando volaba cometas. A cuando era capaz de no interpretar, a cuando miraba las cosas por primera vez aunque realmente no fuese nada nuevo. Gracias por todo eso, y más gracias aún por hacerlo sin hacerme olvidar la tristeza que siento por aquello que estamos perdiendo.

miércoles, 9 de abril de 2008

Jeff Beal y su acordeón...

Es totalmente irrelevante indagar en la biografía del compositor californiano. La aristotélica sensación de que nada va a sobrar en lo que estás leyendo no hace sino reforzar el sentimiento que el autor desprende con su música. Siendo sincero, yo no me muevo en circulos jazzeros y mi cultura musical se aleja de lo ideal. Tampoco soy un erudito en musica clásica ni una enciclopedia andante que recuerde nombres y apellidos de todo aquello que alguna vez me gustó. Pero no importa y eso es lo que hace grande al creador (con minúscula). Vaga la introducción, y circular, porque la vara de Jeff Beal ha tocado un gran número de palos. La conclusión es simple, yo llegue a él sin darme cuenta. Cuando uno se percata de que los banjos carnavalescos que pintan la post-depresión sureña en Carnivàle nacen de la misma mano que las cítaras romanas que introducen la muerte de Julio Cesar en la espectacular Roma uno no se sorprende, sino que descubre que realmente Bruce Willis estaba muerto. Y eso es lo especial.

Cuando hablaba de lo fácil que es entender su biografía me estaba refiriendo a un chaval de primaria que trabaja de repartidor de periódicos antes de ir a clase para poder comprarse una trompeta. Y espero que el espíritu FOX no nos lleve a pensar en un niño huérfano porque vivió felizmente con sus padres, ambos grandes aficionados a la música (tópico) y una abuela bohemia curtida en los locales jazzeros de la América pre depresiva. Que bonito, pero realmente me la suda porque el resultado hubiese sido el mismo, excepto por lo de su abuela, si su padre hubiese sido un vegetal. Intento decir que su música nace del esfuerzo y de la más pura melomanía trabajada, además de un talento que me niego a atribuir a sus progenitores.

El resultado de esta deliciosa melomanía es la comprensión instantánea del espíritu con el que se le pide trabajar. Pero cuando te dicen "haz la banda sonora para una serie circense" la profundidad que alcanzas depende de tu sensibilidad artística y de tus conocimientos musicales más instintivos, y Jeff Beal va sobrado. Se que hablo como si le conociese y puedo parecer estúpido, pero las cuerdas que suenan en las composiciones del trompetista, compositor, productor, improvisador californiano han puesto la nota a muchos momentos de mi día a día más reciente y eso es lo que diferencia el arte de la basura más casposa. Roma nos gustó, pero no sabíamos que detras estaba Orfeo, o sí...

domingo, 6 de abril de 2008

Mis primeras lágrimas.

Este blog nace de un alfiler puesto sobre mi colchón. Nace de la desorientación y de la brújula que me encauza hacia los felices destellos que de vez en cuando pueblan mis días. Pedante pero cierto. Este blog nace de la necesidad de compartir joyas de mi entorno que no son tan conocidos como deberían. En unos casos porque un mundo como el nuestro tiene sus techos demasiado bajos en relación a la calidad que ellos desprenden, y en otros porque, de nuevo nuestro mundo, no esta preparado para profundizar en los matices que caracterizan su expresividad.

¿Elitista? Muchos dirán que sí, para ellos comparto la cita que entre la ira y la frustración se creó en los andenes de Madrid tras largas horas teatrales: "La representación teatral murió cuando al público se le prohibió tirar comida a los malos actores" Lucas y David, sean quienes sean.

Porque yo no sería como soy si no fuese por ella. Porque si no nos conociésemos nuestro final sería exactamente igual, mi primer homenaje es para Raquel. Como persona, por supuesto. Es cierto que para "ilustrarla" usaré sus pequeños mundos. Pero espero que se entienda que todo es parte de una misma esencia. Un oasis en un mundo que apesta a snobismo y naftalina. Una genialidad, pura y dura, en su concepción más estricta. Pocos diamantes creativos sobreviven al código binario que nos gasea día a día. No solo en cuanto a la digitalización del mundo, sino en cuanto al nivel de pensamiento...o ceros, o unos. No quiero manchar de palabras su inocencia, así que dejo pequeñas muestras de un talento inabarcable:




http://www.lamaga.etsy.com/


La segunda lágrima es más primaria, más instintiva. Es el sudor del que todos nos sentimos orgullosos cuando el corazón golpea nuestras costillas tras la pequeñas guerras que la sociedad de hoy en día nos permite. Ellos, The Marriage, con el cuchillo entre los dientes golpean desde el talento y no el aburrimiento. Hay que estar educado para disfrutar de su música, pero una vez que te coge, ese jodido tentáculo no te suelta. Hay algo especial. Hay un carisma grupal que son capaces de reflejar en lo que crean. Hay un descontento increíblemente racional, aunque ellos no lo sepan, que nada tiene que ver con el lagrimón emocional de la horda del flequillo. Cuando les ves ensayar, ves talento, y eso asusta.

Su maldición es la mala suerte. Pero a todo cerdo le llega su San Martín. Y si no, Martín esta dispuesto a llegar a todo cerdo (espero que lo sepáis).

No pretende esto ser la típica crítica musical escrita desde el retraso mental que tanto abunda en este país. Solo quería vomitar algo que llevo dentro y que ellos me metieron. Posiblemente ahora duerma mejor. Al final todo es egocentrismo.

Foto por Pumba

www.myspace.com/themarriagemusic


Espero que todo o nada sirva de algo. Un saludo a quienes veáis y leáis este blog. Animáos a comentar, que mi intención esta vez no es solo la salida, sino la meta. Gracias.